Si hay una especie animal en la que las hembras no son bien vistas, es en los mosquitos. Llevadas por la necesidad de ingerir sangre para producir huevos, sus picaduras pueden ser transmisoras de enfermedades como la malaria, el dengue, o el virus zika. Reducir las poblaciones de mosquitos hembra mediante la genética es una propuesta de la Universidad de Virginia (EEUU).