Una iluminación adecuada para mantener la seguridad alimentaria es esencial en establecimientos donde se procesan o sirven alimentos. Además de iluminar suficientemente y ser fáciles de limpiar, las luminarias en estos entornos deberían estar libres de características que puedan causar contaminación por cuerpos extraños como tornillos sueltos, cuerpos de insectos o pedazos de vidrio.