Las redes sociales han redefinido la forma como intercambiamos, interpretamos y comunicamos la información hoy en día. La creciente popularidad y uso de estas herramientas digitales ha llegado también al ámbito de la seguridad alimentaria, donde se están convirtiendo en la herramienta de preferencia para investigar brotes de intoxicaciones alimentarias, enfermedades transmitidas por los alimentos e incluso el fraude alimentario, todo desde un lugar remoto.