Ciertas feromonas de las hormigas podrían ser efectivas como repelentes contra las garrapatas. Estos compuestos químicos secretados por las hormigas actúan como una barrera natural que disuade a las garrapatas y podrian reducir el riesgo de enfermedad de Lyme en humanos, una enfermedad transmitida por la picadura de algunas especies de estos parásitos.