La alta tasa de casos de campilobacteriosis humana, la enfermedad transmitida por los alimentos más notificada en la Unión Europa, hace necesaria una revisión legislativa de los controles microbiológicos establecidos en el Reglamento 2073/2005, en relación con los niveles permitidos de Campylobacter en las canales de pollos de engorde. La EFSA espera reducir un 50% del riesgo de campilobacteriosis estableciendo un límite microbiológico de 1000 ufc/g.