Aunque la listeriosis no es tan común como otras enfermedades asociadas al consumo de alimentos, puede ser grave e incluso causar la muerte, especialmente en grupos vulnerables de población, como ancianos o enfermos inmunodeprimidos. Una guía de la Food Standards Agency británica, dirigida a instituciones sanitarias y sociales, aporta directrices para reducir el riesgo de Listeria monocytogenes en alimentos destinados a estos grupos.