Cada vez más consumidores compran verduras y frutas peladas, cortadas, lavadas y envasadas. La expansión de este sector de la industria alimentaria afronta dos retos importantes: la gestión eficiente de su elevado consumo de agua de lavado y el uso de métodos de higienización efectivos pero de bajo riesgo. El CNTA ha desarrollado, durante tres años, alternativas para estas cuestiones dentro del proyecto europeo RESFOOD.